hay cosas en las que no se puede creer con ojos ciegos y oídos sordos.
momentos, señales, significados absurdos, demasiado surrealistas,
demasiado conceptuales.
también hay otras que por más reales que parezcan, que se sientan,
que se vean, no tengo la certeza de que sean ciertas. por que en un mundo
tan realista, tan de nadie y tan global, nadie sabe lo que es verdad.
las personas van y vienen de tu vida, y las cosas la mayoría de las veces son siempre pasajeras.
no tenemos límites ni caminos, sólo seguimos y seguimos.
creamos para destruir, buscamos para escondernos, ignoramos completamente cuando pensamos que sabemos todo.
nuestros sueños se ven regidos por una vida materialista, por el deseo de tener más dinero, adquirir un mejor coche, comprar una nueva casa, usar un vestido nuevo, gastar un mes de tu sueldo en un par de zapatos, ¿por qué no? ¿por qué no talar un árbol más para esa libreta que nunca te vas a acabar? ¿por qué no contaminar el cielo, la tierra, el mar y nuestras propias almas en nombre de lo material?
todos somos partes de esto que llamamos real, verdadero, tangible y seguro.
la vida no es real, es sólo un concepto, una visión, no es una verdad absoluta.
en este mundo dónde ya no queda espacio para la verdad,
lo único que sé de cierto son tus labios y tus sueños,
tus sonrisas con las mías y tus brazos en la almohada.
tus piernas entrelazadas y tus pies bailando cuando estas tratando de amanecer.
en éste mundo que no sé dónde empieza ni dónde termina,
que hasta ahora se ha creído cuadrado, rectangular y redondo,
lo único enteramente cierto somos tu y yo.
eres lo único en lo que creo con ojos ciegos y oídos sordos.
mi nombre no importa, lo que importa es lo que represento.
con ojos ciegos y oídos sordos.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Publicado por ara c. díaz en 7:49 0 comentarios
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